26 de abril de 2017

4 beneficios del trabajo en equipo

El trabajo en equipo supone una ventaja competitiva imprescindible para muchas especies del reino animal: las leonas organizan emboscadas para cazar a sus presas, las aves vuelan en grupo formando una uve para mejorar su aerodinámica y los peces nadan en grandes bancos para protegerse de otras especies depredadoras, entre muchos otros ejemplos. También los seres humanos nos beneficiamos de vivir en sociedad y trabajar conjuntamente para alcanzar un objetivo común. Este hecho ha sido imprescindible para nuestra evolución; y es que la vida está llena de proyectos que serían imposibles de llevar a cabo por parte de una sola persona. Ya desde pequeños el juego y las actividades lúdicas en grupo nos permiten aprender valores como la colaboración y la tolerancia, respetando un marco de normas comunes, y nos permite entender que es mucho más divertido hacer las cosas en compañía que por nuestra cuenta. A medida que vamos creciendo, este aprendizaje se sigue desarrollando en el entorno académico, en las relaciones sociales y, finalmente, en el ámbito laboral. Muchas empresas se han dado cuenta de que el trabajo en equipo resulta muy beneficioso y actualmente es una de las capacidades transversales más valoradas en los procesos de selección de personal. Los beneficios del trabajo en equipo son:

Creatividad e innovación

La diversidad de puntos de vista y las diferentes aproximaciones a la hora abordar los problemas generan un ambiente de creatividad e innovación muy beneficioso para la empresa que ayudará a solventar los retos que se vayan planteando de formas nuevas y más efectivas. Este ambiente aumenta la probabilidad de implantación de nuevas fórmulas que conducen a una mejor toma de decisiones y gestión de la información, ya que evita puntos de vista egocéntricos.

Unidad y motivación

El trabajar mano a mano con otras personas con el mismo objetivo en mente permite compartir alegrías cuando las cosas salen bien y penas cuando no van tan afinadas, lo que crea vínculos emocionales y desarrolla las relaciones personales, generando una sensación de pertenencia y camaradería que fomenta la lealtad y el compromiso, lo que se traduce en disciplina hacia el trabajo. Además, fomenta el respeto mutuo, el sentido de identidad y el esfuerzo para conseguir los objetivos.

Sinergias y calidad

Las personas que forman parte de un equipo comparten sus conocimientos con el resto del grupo, lo que estimula el aprendizaje individual y grupal. La diversidad de habilidades y talentos permite compensar las debilidades que puedan exisitir generando fortalezas complementarias y los/as trabajadores/as pueden centrarse en aquellas actividades que dominan, maximizando así su potencial, y no tienen que preocuparse por las que no están dentro de su campo de experiencia. Al compartir responsabilidades el estrés se reduce ya que el grupo prové un sentido de seguridad. Todo esto permitirá obtener resultados de mejor calidad.

Velocidad

Cuando varias personas trabajan en un mismo proyecto se apoyan a la hora de abordar las diferentes tareas que lo componen, esto permite finalizarlas de forma mucho más ágil y rápida, aumentando la eficiencia y la productividad de su desempeño.   Para que todas estas ventajas puedan desarrollarse de forma correcta la empresa debe facilitar las herramientas y las políticas adecuadas, ofreciendo un entorno donde la comunicación, la colaboración y la creatividad puedan fluir sin barreras. Y es que ya lo dice el refrán: la unión hace la fuerza.
11 de abril de 2017

Automatización de puestos de trabajo, la cuarta revolución industrial

Las primeras revoluciones industriales permitieron que la tecnología reemplazara a los músculos; la cuarta revolución industrial está llamada a ser aquella en que las máquinas reemplazarán al cerebro humano. Voces expertas vaticinan que el aumento en la capacidad de procesamiento de información, los avances en inteligencia artificial y la habilidad de las máquinas para aprender por si mismas (machine learning), van a provocar la desaparición de numerosos puestos de trabajo en un futuro cercano; hasta 8,7 millones (48%) de empleos en España según McKinsey Global Institute. Sin embargo, estas cifras son difíciles de calcular ya que cada puesto de trabajo puede incluir múltiples actividades diferentes, cada una de las cuales tendrá un potencial de automatización particular. Así, según McKinsey, menos de un 5% de trabajos podrían automatizarse por completo, pero más del 60% de todas las ocupaciones poseen la capacidad de ser automatizadas en al menos un 30%.

¿Qué puestos son más susceptibles de ser automatizados?

Aunque el potencial de automatización puede variar considerablemente entre sectores y países, McKinsey apunta que con la tecnología actual existen tres categorías que son altamente automatizables. Se trata de los trabajos físicos en entornos predecibles -como fábricas y almacenes- y la compilación y el procesamiento de datos. En el lado contrario estarían aquellas actividades relacionadas con la gestión y el desarrollo del personal, la toma de decisiones, la planificación, las tareas creativas y las que conllevan relaciones personales.

La cuarta revolución industrial está llamada a ser aquella en que las máquinas reemplazarán al cerebro humano

Pero esto es con la tecnología actual. A medida que los sistemas se vayan sofisticando la robotización irá invadiendo más actividades, incluso aquellas que parecen más "seguras". Así, ya existen sistemas capaces de redactar de forma automática noticias en temas de deportes o sobre el estado de la Bolsa; y Magenta, el proyecto de machine learning de Google para creación artística, ya ha sido capaz de generar una melodía de piano de 90 segundos a través de una red neuronal artificial.

¿Esta transformación resultará positiva o negativa?

Existen dos visiones respecto a la invasión de los robots en los puestos de trabajo. La positiva contempla un escenario en el que gracias a esta tecnología las personas podremos disfrutar de mucho más tiempo libregracias a que las máquinas asumirán buena parte de la carga de trabajo diaria. Además, éstas necesitan alguien que las diseñe, las construya y las repare, por lo que todavía se crearán más puestos de trabajo en torno a esta área. La otra visión, pesimista, cree que la automatización de puestos de trabajo provocará que una enorme masa de personas trabajadoras de clase baja y media quede excluida del mercado laboral en favor de las máquinas, que aumentarán los beneficios de las grandes empresas, concentrando aún más la riqueza en las clases más altas. Es complicado preverlo pero seguramente, como siempre, la realidad se encontrará en el punto medio. Aunque habrá ciertos puestos de trabajo que desaparecerán, a medida que los procesos se transformen por la automatización de tareas individuales, muchas personas realizaremos tareas complementarias a las que llevan a cabo las máquinas. Además, el sector de la informática y la robótica sufrirá un incremento en la necesidad de mano obra cualificada. En un contexto así, la formación será clave para adaptarse a las nuevas profesiones que surjan alrededor de este sector y reorientar aquellos puestos de trabajo más afectados.
30 de marzo de 2017

9 tendencias en elearning para 2017

Hace unas semanas el portal eLearningArt publicó el estudio "9 Top eLearning Trends of 2017" elaborado a partir de la opinión de 49 personas expertas en elearning. Cada participante eligió las 3 tendencias en elearning que cree que van a predominar durante el presente año. Las 9 más votadas han sido las siguientes. 1. Aprendizaje móvil El 37% de las personas expertas votaron por esta tendencia, que durante este año incrementará su importancia gracias a la creciente disponibilidad de herramientas que facilitan los desarrollos responsivos que se adaptan a cualquier tipo de dispositivo. 2. Micro-learning Aprender mientras vamos en autobús o esperando en la consulta del dentista gracias a nuestros móviles y tabletas no nos deja el tiempo suficiente para largas sesiones de estudio, por lo que las pequeñas piezas didácticas ganarán presencia en paralelo al aprendizaje móvil. 3. Video El video tiene una gran capacidad de retener la atención y permite explicar conceptos de forma clara y visual, ya sea video interactivo, en streaming, micro-videos... 4. Realidad virtual y realidad aumentada Un 24% de las personas participantes en el estudio apuestan por la  la consolidación de la realidad virtual  y la realidad aumentada en el ámbito educativo. Para Aaron Quigly, de LinkedIn Learning, el elearning será el primer ámbito fuera de los juegos donde esta tecnología será ampliamente aceptada. 5. Social La llamada economía colaborativa no solo ha llegado al transporte o los alojamientos turísticos; este concepto va a ir ganando terreno en más ámbitos, como el educativo, a través del aprendizaje social o el contenido generado por las propias personas estudiantes. 6. Declive del elearning tradicional Hemos pasado de los primeros cursos online que consistían en pantallas con texto a cursos interactivos con muchos recursos multimedia diferentes. El elearning va a seguir evolucionando y adoptando nuevas herramientas, tecnologías y habilidades. 7. Gamificación Ya sabemos que la gamificación ayuda a generar un vínculo con el alumnado. Los/las expertos/as prevén que el uso de esta herramienta seguirá presente y se establecerán nuevas ideas para aprovechar el diseño de juegos en el sector formativo. 8. Inteligencia artificial Para Donald Clark, uno de los expertos consultados, la inteligencia artificial es la tecnología más importante del planeta y, como tal, es imposible pensar que no afectará al ámbito de la educación. 9. Interacción La interacción es fundamental para retener la atención del alumnado y mantener el foco en aquellas cuestiones más relevantes.   Lo cierto es que la mayoría de las tendencias que se mencionan en este estudio ya se llevan trabajando en elearning desde hace un tiempo. Aún así, seguramente les queda mucho por mejorar y evolucionar.
16 de marzo de 2017

Claves para realizar una buena presentación

Enfrentarse a una presentación supone un problema para muchas personas ya que nos ponemos nerviosas, nos da vergüenza hablar en público, es un acto al que no estamos habituadas, etc. La mayoría de exposiciones que salen mal no es por falta de conocimientos de la persona que realiza la ponencia, sino por carencias en sus habilidades de comunicación y divulgación. Como todo, o casi todo, en la vida, la práctica hace al maestro y la excelencia se alcanza a base de práctica. Cuantas más exposiciones hagamos mejor nos saldrán. Para ir puliendo nuestra técnica podemos seguir las siguientes claves para realizar una buena presentación.

 

 

Planificación previa

1. Identifica el mensaje principal Esta es la base de cualquier presentación. Busca cuál es el concepto central que quieres que tu audiencia se llevey empieza a construir tu discurso sobre él. Este mensaje debe ser corto y claro. Deberías ser capaz de describir la idea principal en 15 palabras, como máximo. Lo ideal es que el tema de la presentación sea de tu campo de experiencia o interés, ya que si hablas de lo que sabes y dominas te sentirás con más seguridad, tendrás más implicación y conectarás mejor con la audiencia. 2. Adáptate a tu audiencia Analiza qué tipo de público te escuchará y ponte en su lugar para intentar averiguar cuáles pueden ser sus intereses y necesidades. Piensa qué les gustaría oír y no en todo lo que eres capaz de contarles. A partir de aquí podrás detectar las ideas y mensaje secundarios que quieres que se transmitir. 3. Cuenta tu historia Tu presentación debe actuar como un cuento o una historia. Este tipo de narraciones nos hacen prestar más atención, ayudan a recordar conceptos y enganchan con la audiencia. La presentación debe seguir el esquema: introducción, desarrollo, conclusiones-cierre. Piensa en las transiciones entre los distintos temas y como hilar los diferentes mensajes. 4. Crea un soporte audiovisual atractivo Normalmente las presentaciones van acompañadas de algún soporte audiovisual como una presentación en Powerpoint. Aunque se puede prescindir del uso de estos soportes, su uso nos permite reforzar el mensaje mostrando contenido que engancha con la audiencia. Las presentaciones interactivas son una herramienta comunicativa muy positiva, pero hay que saber cómo utilizarlas para que no acabe generando un efecto de rechazo.
  • Las diapositivas no son un guión - No pienses en ellas como una ayuda para ti, tienen que servir para amplificar tu mensaje, no para darte pie.
  • Crea un diseño consistente - Utiliza una paleta de colores, cíñete a una o dos fuentes de letra, alinea y distribuye correctamente el contenido..., que tus diapositivas no parezcan el cuaderno de dibujo de un niño pequeño.
  • Cuanto menos texto, mejor - Si tu audiencia está leyendo no va a escuchar lo que dices. Limita el texto a un puñado de palabras.
  • Comunica con fotografías de calidad - Busca imágenes que apoyen y ayuden a transmitir tu idea. Evitarás el uso de texto y conectarás mejor con la audiencia.
  • No abuses de los efectos y transiciones - Que estén disponibles no significa que tengas que usarlos. No aportan nada y generaran distracción. Si usas alguno, que sea sencillo.
  • Simplifica los gráficos - Muestra lo mínimo para destacar lo importante y evita gráficos muy detallados que no se entiendan de un vistazo.
  • Por cada idea o concepto, una diapositiva - Distribuye cada idea en una diapositiva distinta, así evitarás el uso de listas y no mezclarás conceptos.
  • Deja espacio en blanco - Permite que cada pieza de contenido pueda respirar y no sobrecargues las diapositivas de material.
  • Usa la regla 10-20-30 - Esta metodología, establecida por el prestigioso gurú en emprendimiento Guy Kawasaki, sugiere que no se deben usar más de 10 diapositivas, que la presentación no debe durar más de 20 minutos, y que la fuente de letra debe tener como mínimo 30 puntos (lo que nos ayudará a controlar el exceso de texto).
Si todavía no lo has hecho prueba Prezi, un software para elaborar presentaciones que proporciona un espacio 2.5D por el que se puede navegar y hacer zoom, gracias a lo cual se pueden desarrollar presentaciones con un look fresco, moderno e interactivo. 5. Practica Practica, practica y vuelve a practicar. Hazlo delante del espejo, frente a tu familia y amigos, en voz alta, para dentro, con ordenador y sin. Repite mil veces hasta que hayas interiorizado el texto y no necesites notas ni ningún otro soporte escrito, que te salga de forma fluida y natural. Así te sentirás seguro y conectarás con tus oyentes. La improvisación es un error, no dejes nada al azar.  

Durante la presentación

1. Empieza fuerte

Los primero minutos de la presentación son los que van a determinar si conectas con la audiencia o si esta va a desconectar. Debes captar su atención y retenerla. Para ello puedes contar alguna anécdota o mostrar una imagen impactante en la pantalla.

 2. Sonríe y mantén contacto visual

Si sonríes y mantienes contacto visual con tu audiencia estarás construyendo una conexión. Esto te hará sentir que estás hablando con personas individuales y no con una masa de personas desconocidas, y te ayudará a calmar tus nervios. Un buen truco para lograr esta conexión con el público es elegir 5 o 6 personas que te resulten amigables y estén situadas en diferentes puntos e ir alternando la mirada hacia esas personas, de manera que el foco de tu mirada vaya pasando por todas las zonas de la audiencia. 3. Usa tu voz correctamente No hay nada peor que una persona al que no se le escucha mientras expone. En primer lugar debes ser consciente de que necesitas proyectar tu voz, que no es lo mismo que gritar, para que llegue de forma firme y clara. Además, para mantener la atención de tu audiencia es necesario usar cambios en el habla, como aumentar la velocidad del discurso en algunos tramos y enfatizar lo importante con cambios en el tono. 4. Tu cuerpo también habla

El lenguaje corporal es básico en la comunicación y te ayudará a difundir tu mensaje. Intenta moverte de forma natural y relajada, y realiza gestos abiertos y seguros. Evita posiciones como cruzar los brazos, sujetar las manos por detrás de la espalda o meterlas en los bolsillos.

5. Relájate y respira Controlar los nervios resulta complicado para muchas personas pero aquí estará una de las claves para que la presentación salga redonda. Es importante que no te aceleres, hables despacio y vocalices correctamente. Justo antes de empezar respira lenta y profundamente durante unos minutos, concentrándote en ello. Durante la exposición realiza pequeñas pausas para respirar de forma consciente. 6. Diviértete Si realmente estás disfrutando con tu exposición tus oyentes lo van a percibir y les transmitirás ese sentimiento, ya que el entusiasmo en contagioso. De esta forma tus presentaciones mejorarán exponencialmente; y también tu confianza.   Así que ya sabes, a partir de ahora solo debes tener en cuenta estas claves para realizar una buena presentación y seguro que en muy poco tiempo tendrás una maestría en el arte de hablar y comunicar en público.
23 de febrero de 2017
Chica con un vaso de zumo de naranja en la mano

13 consejos para una alimentación saludable en la oficina

Te levantas con el tiempo justo para llegar al trabajo y sales de casa sin desayunar; empiezas tu jornada y al cabo de un rato te empieza a entrar el hambre, así que te escapas un momento a por un bocadillo o un paquete de galletas con chocolate; llega la hora de comer y como no has preparado la fiambrera sales al restaurante o compras algo preparado en el supermercado de al lado; a media tarde pasas por delante de la máquina expendedora y compras una bolsa de patatas fritas y un refresco... A lo mejor no lo has pensado pero todos estos gestos, cuando se dan de forma constante, pueden ser síntoma de una alimentación poco saludable y repercuten de forma negativa en tu salud y en tu productividad en el puesto de trabajo. Las empresas pueden -y deberían- hacer mucho por fomentar entornos de trabajo saludables, ya que resulta menos costoso invertir en este tipo de medidas que hacer frente a las bajas laborales provocadas por lugares y hábitos poco beneficiosos para la salud. Pero también nosotros/as tenemos la responsabilidad de cuidar nuestro cuerpo. A continuación encontrarás algunos consejos para una alimentación saludable en la oficina que, si pones en práctica con un poco constancia y de fuerza de voluntad, mejorarán tu estado físico y emocional: Desayuna antes de salir de casa Lo sabemos pero hacemos caso omiso: el desayuno es la comida más importante del día. Debes empezar a seguir esta premisa como un mantra. Un desayuno saludable previene el riesgo de sufrir problemas de obesidad y sobrepeso, ayuda a conservar la masa muscular dotándonos de energía desde las primeras horas del día, mantiene activo el metabolismo y hace que lleguemos con menos hambre a la siguiente comida, y mejora el rendimiento y la concentración. Lo ideal es que esta ingesta cuente con una fuente de hidratos de carbono de asimilación lenta -como el pan-, una fuente de proteínas -que podría ser algún lácteo, como un vaso de leche o un yogur- y alguna pieza de fruta. Ten siempre agua a mano El cuerpo humano está compuesto por más de dos tercios de agua, por lo que este líquido es vital para nuestro buen funcionamiento; nos mantiene hidratados/as, permite la absorción de nutrientes, facilita el riego sanguíneo, mejora la función digestiva... Seguro que si echas cuentas, la mayoría de veces llegas al final de la jornada sin haber bebido prácticamente nada. Tener un vaso o una botella de agua en nuestro escritorio y a la vista hará que tengamos más predisposición a dar un sorbo de vez en cuando y así bebamos más. Come algo a media mañana Para evitar llegar a la hora de la comida con un hambre descomunal que nos haría ingerir más cantidad de alimentos de los necesarios, es recomendable hacer un pequeño descanso a media mañana para comer algo, como una pieza de fruta, un yogur o un puñado de frutos secos. Una buena idea puede ser comprar 5 piezas de fruta al inicio de la semana y comerse una cada día. Reduce el consumo de cafeína Es un clásico de las oficinas levantarse de vez en cuando para ir a la máquina a por una taza de café. Eso está bien, porque desconectamos un momento del trabajo, descansamos la vista y estiramos un poco las piernas, pero también puede hacer que estemos consumiendo más cafeína de la que nos conviene. Esta sustancia puede provocar problemas digestivos, nerviosismo, taquicardia... Además, si nos gusta dulce, estamos incrementando la ingesta de azúcar. Intenta sustituir alguna de las tazas que tomas durante el día por un infusión, mucho más beneficiosa para tu salud, o al menos por café descafeinado. Lleva el tupper de casa Entre el cansancio y la falta de tiempo nos cuesta encontrar el momento de preparar la comida para llevarnos al trabajo y optamos por comer fuera o comprar algo preparado. De esta manera tenemos menos control sobre las porciones y el tipo de alimentos que consumimos, además de que en muchas ocasiones la comida tiene más grasas y sal. Intenta buscar un rato cada noche para preparar el almuerzo del día siguiente; puedes optar por elaboraciones sencillas y seguir la regla del plato -la mitad de un plato de verduras y hortalizas, un cuarto de farináceos (pan, pasta, arroz...) y un cuarto de proteínas (carne, pescado o huevo)- para mantener las raciones equilibradas. Y de postre, una pieza de fruta o un yogur. el-mc3a9todo-del-plato_market-dietas_.png Método del plato https://marketdietas.wordpress.com/2015/04/02/el-metodo-del-plato-educacion-nutricional/ Después de comer, pasea un poco Aunque comas dentro de la oficina, cuando hayas acabado tu almuerzo intenta salir unos minutos al aire libre y camina un poco. Te ayudará a hacer la digestión, te despejará la mente y te relajará para retomar el resto de la jornada con energía. Aprende a decir "no" Aunque a veces cueste, aprender a decir "no" cuando te ofrecen una galleta, unas patatas fritas o unas golosinas es importante, ya que evitaremos picotear entre horas y reducir el consumo de calorías innecesarias. Come algo a media tarde Igual que a media mañana, guarda unos minutos a media tarde para realizar una pequeña merienda que te evitará llegar con el estómago rugiendo a la hora de la cena. Fruta, yogur, frutos secos... Ve variando para mantener una alimentación equilibrada. Aléjate de la bollería... Deshazte de todos los dulces que tengas guardados en la oficina, así evitarás tentaciones. Puedes sustituirlos por barritas de cereales bajas en calorías o tortitas de arroz inflado, por si en algún momento te entra el hambre. ...y de las máquinas expendedoras El vending no suele contener productos saludables -aunque es verdad que cada vez aparecen más opciones de este tipo-. Bebidas y refrescos azucarados, fritos, dulces... Intenta acercarte lo menos posible a este tipo de máquinas para no caer en sus garras. Revisa la información nutricional de lo que consumes No hay que obsesionarse pero es una buena práctica echar una ojeada a la información nutricional que aparece en los envases de los alimentos que compramos. Si nos fijamos comprobaremos que existen barritas de cereales que pueden parecernos muy sanas y tienen un alto contenido en azúcar; lo mismo pasa con los yogures azucarados, excesivamente dulces. Compara alternativas y elige la más saludable para tu dieta. Chicles y caramelos para calmar la ansiedad Ten a mano unos chicles o caramelos sin azúcar para evitar picotear otro tipo de alimentos más dañinos en momentos de ansiedad. Date un capricho de vez en cuando Seguir una alimentación saludable en la oficina no es una condena, por lo que de vez en cuando podemos permitirnos algún capricho, como desayunar un cruasán de chocolate o comernos un flan de postre. Podemos elegir hacer la vista gorda, por ejemplo, el día que algún/a compañero/a trae algo de picar para celebrar una ocasión especial, como su cumpleaños. Por último, es muy importante combinar una alimentación saludable con algo de ejercicio físico, lo que nos va a permitir estar en un punto óptimo y dar el máximo rendimiento en nuestro día a día, tanto a nivel laboral como en nuestra vida personal.
3 de febrero de 2017

¿Sabes diferenciar entre gamificación y aprendizaje basado en juego?

Puede que ahora mismo te estés preguntando "¿Pero no es lo mismo?". La respuesta es que no, gamificación y aprendizaje basado en juego -o game based learning en inglés-, son conceptos diferentes, aunque cercanos, y es normal que puedan llegar a confundirse. Pero no te preocupes, vamos a aclarar las diferencias.   Gamificación La gamificación consiste en la utilización de dinámicas y mecánicas de juego en entornos no lúdicos, como la empresa, el aula... con el objetivo de motivar a las personas implicadas e influir en su comportamiento. Estos elementos suelen consistir en medallas o badges, trofeos, logros, sistemas de puntos o experiencia, tablas de clasificación o desbloqueo de nuevo contenido una vez completado el precedente. Starbucks ha utilizado este concepto para desarrollar su sistema de fidelización My Starbucks Rewards, que convierte el dinero gastado en sus tiendas en estrellas; según el número de estrellas que tengamos podremos acceder a una serie de beneficios que se van acumulando para el siguiente nivel. Otro ejemplo es el de Correos, que consiguió que sus empleados/as realizaran el trabajo extra de revisar y proponer mejoras en su página web a cambio de puntos que después podían cambiar por regalos. Consumir café o revisar una página web no son actividades que podamos considerar juegos pero aplicando ciertos mecanismos lúdicos las dos empresas que hemos visto han conseguido implicar a su audiencia y convertir acciones corrientes o poco atractivas en motivadoras y excitantes.   Aprendizaje basado en juego El game based learning se basa en el uso de juegos completos que permiten adquirir conocimientos y habilidades aplicables a la vida real. Pueden utilizarse juegos comerciales existentes, como el videojuego SimCity o el de mesa Dobble, o crear juegos específicos que permitan a las personas jugadoras aprender el contenido que necesitemos divulgar. Es lo que se conoce como serious games. El aprendizaje basado en juego motiva al alumnado, permite una inmersión y conexión más profunda que facilita la comprensión y adquisición de conocimientos y anima a aprender de los errores para ganar el juego. Un buen ejemplo lo tenemos en iCivics, una ONG Americana que desarrolla serious games destinados a aprender sobre justicia y democracia, como Win the White House, que permite adoptar el rol de un candidato a la presidencia de los Estados Unidos con el objetivo de llegar a la Casa Blanca. screen480x480.jpegWin the White House, de iCivics   Las diferencias Aunque el objetivo de los dos conceptos es similar, la gamificación usa el diseño de juegos en actividades cotidianas para motivar a las persona involucradas y hacer estas actividades más divertidas, mientras que el aprendizaje basado en juego coloca dentro de un juego problemas del mundo real para hacerlos más fáciles de entender y más entretenidos de resolver. La gamificación es un juego parcial, mientras que los serious games son juegos completos. Podría decirse que son dos caras de la misma moneda: una toma los problemas del mundo real y los mete dentro de un juego, y la otra toma los conceptos del juego y los lleva a los problemas del mundo real.
2 de febrero de 2017

La importancia de la formación

Antiguamente era difícil acceder a la educación, pero poco a poco las cosas han ido mejorando y hoy día tenemos la suerte de poder formarnos desde pequeños/as. La educación nos aporta conocimiento, pero no sólo eso. También nos permite adquirir habilidades sociales, tanto personales como profesionales, como relacionarte con el de al lado, empatizar, comprometerse, tener autocrítica, aprender a ser tolerante… Eso es el día a día. Pero no podemos quedarnos ahí. Gustave Flaubert dijo “la vida debe ser una continua educación”. ¡Y efectivamente! Seguimos aprendiendo día a día y así mejoramos nuestra adaptación al entorno en el que nos movemos. La formación continua nos aporta un constante reciclaje para afrontar nuevos caminos y mejorarnos. Según indica la Declaración Mundial sobre la Educación Superior en el Siglo XXI, de la UNESCO, la segunda mitad del siglo XX fue la época más espectacular de expansión de la formación superior; a escala mundial, el número de personas estudiantes matriculadas se multiplicó por más de seis entre 1960 (13 millones) y 1995 (82 millones). Y, afortunadamente, estas cifras son cada vez mayores. “La educación superior ha dado sobradas pruebas de su viabilidad a lo largo de los siglos y de su capacidad para transformarse y propiciar el cambio y el progreso de la sociedad. Dado el alcance y el ritmo de las transformaciones, la sociedad cada vez tiende más a fundarse en el conocimiento, razón de que la educación superior y la investigación formen hoy en día parte fundamental del desarrollo cultural, socioeconómico y ecológicamente sostenible de los individuos, las comunidades y las naciones. Por consiguiente, y dado que tiene que hacer frente a imponentes desafíos, la propia educación superior ha de emprender la transformación y la renovación más radicales que jamás haya tenido por delante, de forma que la sociedad contemporánea, que en la actualidad vive una profunda crisis de valores, pueda trascender las consideraciones meramente económicas y asumir dimensiones de moralidad y espiritualidad más arraigadas.” El hecho de estar más formados/as y capacitados/as nos permite afrontar la toma de decisiones y resolución de conflictos de forma cada vez más eficaz. Y esto es altamente valorable por las empresas. A su vez, nos hace aumentar la confianza en nosotros/as mismos/as y aumentar la autoestima, lo que mejora en nuestras relaciones interpersonales y profesionales. Por ello, la mejora continua de nuestra formación, no sólo nos hace mejores profesionales sino mejores personas.
30 de enero de 2017
Reloj despertador de estilo antiguo

Reforma Horària, una iniciativa que está acercando una mejor política del tiempo

Reforma Horària es una iniciativa que surge por parte de la ciudadanía en la Comunidad Autónoma de Cataluña, formada por un grupo de personas expertas que colaboran con el objetivo de impulsar un cambio de horarios para equipararlos con los de otros países Europeos con políticas de conciliación más desarrolladas. Este grupo no solo lanza esta propuesta, sino que acompaña a todas las personas, organizaciones y entidades interesadas en el proceso. La iniciativa no es nueva, ya en 2004 el Ayuntamiento de Barcelona promovió políticas para hacer compatibles los diferentes tiempos de la vida diaria. Y en abril de 2011, el Consejo de la Ciudad aprobó el documento “Pacto del Tiempo, para una ciudad con calidad de vida y sostenible adaptada a los ritmos de vida de las personas”. Con este pacto se buscaba la implicación de agentes económicos y sociales de la ciudad. La finalidad de este cambio es adquirir más libertad en la gestión de nuestro tiempo y mejorar en salud y calidad de vida, impulsando unos hábitos horarios cívicos y potenciando la igualdad entre las personas. Para conseguir esta reforma, la red Reforma Horària propone: Compactar la jornada laboral para salir antes del lugar de trabajo. Introducir horarios más flexibles. Avanzar las horas de las dietas. Sincronizar los horarios de las empresas, instituciones y actores sociales y culturales. La Generalitat junto con la Iniciativa Reforma Horària han impulsado un proceso por el que toda la ciudadanía puede expresar, mediante un procedimiento participativo, su opinión sobre cómo hacerla efectiva, tanto presencial como telemáticamente. Las fases del proceso están descritas en la web de la Generalitat, donde se puede encontrar la información necesaria, desde la constitución del grupo impulsor, hasta el seguimiento, pasando por la metodología y evaluación del proyecto. La reforma horaria afecta a todos los ámbitos ciudadanos, social, familiar, educativo, económico y mediático. El Govern fija como punto de partida para su puesta en marcha, septiembre del 2018, previa aprobación en el Parlament de la ley que regule la organización del tiempo en la Administración Pública. Una de las críticas que más ha suscitado esta propuesta de reforma es la limitación y desigualdad en su aplicación. El grupo impulsor se enfrenta a la adaptación de la reforma en los diferentes ámbitos, en especial en aquellos que cuentan con un servicio de atención continuada. Las personas impulsoras de la reforma saben que el primer paso debe darse desde las instituciones públicas, y tienen la certeza de que las organizaciones privadas continuarán con esta iniciativa.
17 de enero de 2017

Gamificación con Minecraft

A estas alturas todo el mundo sabe que la gamificación es, a grandes rasgos, el hecho de llevar el juego a un entorno diferente al de ocio, ya sea el trabajo, las ventas, la formación, etc., y que se puede implementar de forma presencial o virtual. En este artículo vamos a ver cómo se puede utilizar el videojuego Minecraft como herramienta de aprendizaje. Minecraft es un videojuego desarrollado de forma independiente por el sueco Markus «Notch» Persson con versiones para varios dispositivos (ordenadores, videoconsolas, smartphones...) que no ha parado de crecer en popularidad, sobre todo entre las personas más jóvenes, desde que vio la luz su versión preliminar en 2009. Pese a la gran importancia que tiene el aspecto gráfico y visual hoy en día, este videojuego no destaca por estas características precisamente, si no por las grandes dosis de libertad y creatividad que permite. Minecraft consiste básicamente en construir estructuras en 3D a través de bloques de una forma sencilla, donde caben todo tipo de ideas y combinaciones, al mismo tiempo que permite la exploración (y supervivencia) de un entorno donde utilizar objetos e interactuar con otras personas que están jugando, por ello también tiene un importante componente social. Puede utilizarse para desarrollar el pensamiento lógico, la creatividad, la imaginación, la resolución de conflictos, la competencia digital, el pensamiento crítico, la cooperación, ..., habilidades fundamentales para casi cualquier tipo de trabajo. Una prueba de su potencial como herramienta educativa es la compra del proyecto por parte de Microsoft en 2014 y el posterior lanzamiento de una versión llamada Minecraft Education Edition en 2016, junto con un portal donde se pueden encontrar ejemplos de lecciones preparadas (clasificadas por edades y por competencias que desarrollan) y mundos ya creados para descargar, entre otros recursos para el profesorado. Y es que Minecraft ya se está usando en el ámbito educativo y actualmente hay muchas experiencias en la formación reglada que usan este videojuego como herramienta didáctica.

Minecraft para desarrollar pensamiento lógico, creatividad, imaginación, la competencia digital, cooperación...

Por ejemplo, en Gales, a un profesor de primaria de la escuela Stackpole VC se le ocurrió la idea de usar el juego con su alumnado de de 5 y 6 años para recrear su centro, trabajando en grupos, para lo que tuvieron que tomar medidas de las instalaciones, calcular cuántos bloques podían necesitar, decidir cómo escalar las medidas. Con esta actividad, los chicos y chicas trabajaron habilidades como las matemáticas, el diseño, el trabajo en equipo y  la comunicación. También en nuestro país encontramos buenas muestras. El Colegio Alameda de Osuna, en Madrid, ha utilizado Minecraft en las clases de competencias digitales con alumnado de 6º de primaria para desarrollar el trabajo en equipo y la capacidad de enseñar a un/a compañero/a a la organización en un espacio digital, la soltura en el teclado o la creatividad. Pero el uso de esta herramienta no se circunscribe solo a la enseñanza de jóvenes en escuelas e institutos, cada vez se está utilizando más también en la formación empresarial. Un ejemplo de esto es The Minehut Project, que utiliza Minecraft para enseñar dirección de proyectos mientras se juega. Minecraft supone una nueva herramienta que se une a las muchas opciones para fomentar el aprendizaje que las nuevas tecnologías están permitiendo desarrollar. Sus posibilidades son muchas, pero será necesaria la creatividad de la persona formadora para sacarle provecho y que este videojuego permita enseñar y practicar las habilidades que queramos de una forma mucho más motivadora y divertida. Por mi parte os animo a que os deis una vuelta por el mundo de Minecraft, ya sea jugando a sobrevivir o sólo para crear estructuras. Con una partida ya estaréis mejorando vuestras habilidades digitales y trabajando vuestra creatividad y, además, mientras os divertís.